About

El tumblelog de Josep Martínez

Search for content

 
Enough with “entrepreneurs”
En REINICIA (la versión traducida de REWORK, el libro de 37signals ilustrado por Mike Rohde traducen “entrepreneurs” por “empresarios” aunque también valdría “emprendedores*”.

Jubilemos el término empresarios*. Está obsoleto y cargado de prejuicios. Suena a club exclusivo. Todo el mundo debería tener el ánimo para empezar su propio negocio, y no sólo una casta que se autodenomina empresarios*.

Hay un nuevo grupo de personas ahí fuera poniendo en marcha sus propios negocios. y a pesar de que están generando beneficios, ellos no se consideran empresarios. Muchos de ellos ni siquiera se consideran propietarios del negocio. Sencillamente se dedican a hacer lo que les gusta y a ganar dinero con ello.
Así que por qué no sustituimos esa palabreja que suena tan bien por otra más próxima. En lugar de empresarios*, podríamos llamarlo sencillamente “estárter”. Cualquiera que abre su propio negocio es un estárter. No necesitas tener un MBA, un certificado un bonito traje, un maletín o una inclinación por el riesgo superior a la media. Sencillamente necesitas una idea, un poco de confianza en ti mismo y un empujon para arrancar.

Enough with “entrepreneurs”

En REINICIA (la versión traducida de REWORK, el libro de 37signals ilustrado por Mike Rohde traducen “entrepreneurs” por “empresarios” aunque también valdría “emprendedores*”.

Jubilemos el término empresarios*. Está obsoleto y cargado de prejuicios. Suena a club exclusivo. Todo el mundo debería tener el ánimo para empezar su propio negocio, y no sólo una casta que se autodenomina empresarios*.

Hay un nuevo grupo de personas ahí fuera poniendo en marcha sus propios negocios. y a pesar de que están generando beneficios, ellos no se consideran empresarios. Muchos de ellos ni siquiera se consideran propietarios del negocio. Sencillamente se dedican a hacer lo que les gusta y a ganar dinero con ello.

Así que por qué no sustituimos esa palabreja que suena tan bien por otra más próxima. En lugar de empresarios*, podríamos llamarlo sencillamente “estárter”. Cualquiera que abre su propio negocio es un estárter. No necesitas tener un MBA, un certificado un bonito traje, un maletín o una inclinación por el riesgo superior a la media. Sencillamente necesitas una idea, un poco de confianza en ti mismo y un empujon para arrancar.