Aprender de los errores está sobrevalorado
Jason Fried y D.H. Hansson, Reinicia.
En el mundo de los negocios el fracaso se ha convertido en un peaje asumido. Siempre se dice que nueve de cada diez negocios fracasan. Se dice que las probabilidades de tu empresa son escasas o nulas. Se dice que el fracaso refuerza el carácter. La gente te recomienda “Fracasa pronto y fracasa mucho”.
Con tanto fracaso en el ambiente, se hace inevitable respirarlo. No lo hagas. No te dejes engañar por las estadísticas. Los fracasos de los demás son sólo eso, sus fracasos.
Si otros son incapaces de comercializar sus productos, a ti no te incumbe. Si otros son incapaces de desarrollar equipos de trabajo, eso no tiene nada que ver contigo. Si otros no saben determinar el precio adecuado para sus productos, allá ellos. Si otros no son capaces de ingresar más dinero del que gastan…bueno, ya lo has pillado.
Otro concepto equivocado muy común: necesitas aprender de tus fallos. Pero ¿qué se puede aprender de los errores realmente? Quizás aprendas lo que no tienes que volver a hacer; pero ¿qué valor tiene eso? Sigues sin saber qué es lo que deberías hacer.
Compara este resultado con lo que se aprende del éxito. El éxito te da armas de verdad. Cuando algo tiene éxito, sabes que ha funcionado, y lo puedes repetir. Y la próxima vez quizá lo hagas aún mejor.
El fracaso no es un requisito para triunfar. Un estudio de la Harvard Business School reveló que los empresarios que han tenido éxito tienen más posibilidades de volver a conquistarlo. Sin embargo, aquellos emprendedores que fallaron la primera vez tienen las mismas expectativas de prosperar que aquéllos que van a iniciar su primer negocio: un 23%. Los que fracasaron con anterioridad tienen el mismo nivel de acierto que los que aún no lo han intentado nunca. Tener la experiencia del éxito es lo que cuenta de verdad.
Esto no debería sorprendernos; es así como funciona la naturaleza. La evolución no se fundamenta sobre los fracasos del pasado, sino que avanza a partir de aquello que funciona bien. Tal como deberías hacer tú.