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El tumblelog de Josep Martínez

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Piensas que has tenido un día duro cuando al llegar a casa desde la oficina cuentas que el talón que ingresaste de un cliente “no es válido porque no tiene fondos” y que ese encargo que tienes a punto de acabar nunca se llevará a cabo porque ha habido cambios “en el equipo directivo”. Piensas que has tenido duro y cuando vas a cenar te toca irte corriendo al  hospital e ingresar a tu hijo pequeño en urgencias. Entonces es cuando empieza lo duro de verdad.
Ser padre te permite tener un sano distanciamiento de algunas cosas. Realmente no puedes pasarte todo el tiempo cuidando de tus hijos y desatender tus obligaciones profesionales, sería como conducir mirando por el retrovisor a tus hijos que van sentados en las sillitas y los elevadores y hablando con ellos. Eso es cierto.
Conducir por la autopista con el coche con tus hijos tiene algo del malabarismo diario. Tienes que avanzar, mirar hacia adelante, de vez en cuando parar en algún sitio para que estiren las piernas y hagan sus cosas y volver a seguir. La cabeza puedes tenerla en el trabajo e incluso ir mirando por el espejo lateral a la competencia, viendo el camino que queda, poniendo música o un dvd para entretener a los peques. Cambiando de marcha de manera automática… tantas cosas. No puedes hacer una sóla a la vez. Te estrellas. Pues eso.
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Soy Josep Martínez.  Socio de Ryokan Consulting.  Puedes seguirme en Twitter: @jmmartinez. También puedes contactarme en Linkedin, Google+ o ser mi nuevo muy mejor amigo en Facebook.

Piensas que has tenido un día duro cuando al llegar a casa desde la oficina cuentas que el talón que ingresaste de un cliente “no es válido porque no tiene fondos” y que ese encargo que tienes a punto de acabar nunca se llevará a cabo porque ha habido cambios “en el equipo directivo”. Piensas que has tenido duro y cuando vas a cenar te toca irte corriendo al  hospital e ingresar a tu hijo pequeño en urgencias. Entonces es cuando empieza lo duro de verdad.

Ser padre te permite tener un sano distanciamiento de algunas cosas. Realmente no puedes pasarte todo el tiempo cuidando de tus hijos y desatender tus obligaciones profesionales, sería como conducir mirando por el retrovisor a tus hijos que van sentados en las sillitas y los elevadores y hablando con ellos. Eso es cierto.

Conducir por la autopista con el coche con tus hijos tiene algo del malabarismo diario. Tienes que avanzar, mirar hacia adelante, de vez en cuando parar en algún sitio para que estiren las piernas y hagan sus cosas y volver a seguir. La cabeza puedes tenerla en el trabajo e incluso ir mirando por el espejo lateral a la competencia, viendo el camino que queda, poniendo música o un dvd para entretener a los peques. Cambiando de marcha de manera automática… tantas cosas. No puedes hacer una sóla a la vez. Te estrellas. Pues eso.

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Soy Josep Martínez.  Socio de Ryokan Consulting.  Puedes seguirme en Twitter: @jmmartinez. También puedes contactarme en Linkedin, Google+ o ser mi nuevo muy mejor amigo en Facebook.