Últimamente me pasa que cuando veo algo ya no pienso: esto para el blog. No sé si es pereza, hastío o ley de vida. El caso es que, como a muchos, cuando algo me pasa pienso, esto voy a ponerlo en Twitter o voy a publicarlo en Facebook. A veces incluso me sorprendo a mí mismo pensando en 140 caracteres.
Y cuando ves a la gente de fiesta les ves hacerse fotos y decir: esta para el tuenti.
Igual los blogs terminan muriendo o convirtiéndose en revistas especializadas. O en simples cuadernos de clase encargados por profesores de Tecnología. O en otra cosa. El caso es que para mí los blogs, tal y como los conocía, han muerto. De hecho, esto está escrito en un tumblelog.
Pues eso, que larga vida a twitter. Y a Facebook. Y a Flickr. Y a mis redes sociales verticales favoritas: Strands, Mis Recetas y, próximamente, Mis Viajes. Y a las apps para los móviles.
